L`Animita Hagiografía Folclórica

Aunque la iglesia no les reconoce milagros, más de 5.000 animitas existen en Chile. Las animitas son personas fallecidas por lo general de forma trágica: asesinadas, atropelladas, incluso condenadas a muerte (en circunstancias poco claras o justas) y que debido a la pena que siente la gente, son elegidas “santos de la fe popular”.

Para comprender un poco más de nuestra cultura criolla, se ha logrado actualizar el texto de “L`ANIMITA Hagiografía Folclórica” del costumbrista y periodista chileno Oreste Plath, quien falleció hace ya quince años. Su trabajo sigue más vigente que nunca, gracias a la incansable labor de investigación realizado por su hija Karen P. Müller Turina y a Editorial Fondo de Cultura Económica.

Sin duda, un libro que destaca por la fácil lectura y por el estudio profundo y acucioso que realizan Plath e hija, para aclarar imprecisiones asociadas a las historias “cuentos” o relatos de las animitas, agregando para ello, notas explicativas, antecedentes y comentarios.

“Las animitas son parte del alma chilena. Muchas veces nos encontramos con “casitas” levantadas a una orilla del camino o en la berma. Pero también podemos verlas a lo largo de trazados ferroviarios, en la ribera de ríos, al borde de barrancos, en alguna roca de una playa, en la cordillera o en la pampa”, señalan en sus páginas.

Asimismo, en torno a las animitas se pueden observar “diversos elementos como: flores frescas, secas o artificiales, muñecas, autos de juguetes, cascabeles, botellas con agua, rosarios, santos de yeso, herraduras, traje de novias, cigarros, calcetines, peluches, dibujos de niños, cartas, corbatas, cuadernos de estudiantes, baldes, muletas, zapatos ortopédicos incluso patentes de auto en desuso, lo que en la actualidad, es imposible, pues los vehículos conservan la misma patente durante toda su vida útil”.

La animita más famosa a nivel nacional, en el colectivo popular, es la de “Romualdito”, cuyo nombre verdadero es Rumaldo, ubicada en calle San Borja, cerca de la Alameda, a un costado de la Estación Central. También está la de “Carmencita”, que data del año 1949 y que se encuentra en la calle Limay del Cementerio General, entrando por Recoleta, la de la “Marinita” del Parque O`Higgins o la de “la Panchita en Valparaíso”.

No obstante, y pese a que sólo 5 animitas recuerdan a personas atropelladas, el texto nos lleva también por caminos rurales, calles de distintas ciudades del país, carreteras, e incluso por algunos países de América del Sur (Argentina, Paraguay, Perú, Brasil, Venezuela) y del Norte (México).

Pero eso no es todo, aunque ustedes no lo crean también tenemos animitas “virtuales” que tienen su propia página web en vez de muralla, pudiendo los visitantes rogar y agradecer por favores concedidos de manera “on-line”.

Por tanto, los invito a observar y a leer esta maravillosa obra que aborda la devoción y piedad que emana del alma de nuestra gente, y que subsiste, a pesar de los años y de la modernidad de los pueblos.

Libro: L`ANIMITA. Hagiografía Folclórica.

Autor: Oreste Plath. Edición Corregida y Anotada por Karen P. Müller Turina.

Editorial: Fondo de Cultura Económica.

Nº de páginas: 363.

Precio: $12.900

Comentario publicado en la Revista Caras, edición Junio. http://www.caras.cl/blog/2012/06/35706/ (Por Aurora Aros)

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